Síndrome de Guillain-Barré
Neuropatía aguda autoinmune que causa parálisis ascendente. Buena recuperación con rehabilitación intensiva.
Definición sencilla
Neuropatía aguda autoinmune que causa parálisis ascendente. Buena recuperación con rehabilitación intensiva.
Signos y puntos de atención
- Parálisis motora ascendente progresiva: comienza por los pies, sube hacia las piernas, el tronco y los brazos en algunos días a algunas semanas. La afectación puede ser leve o muy severa (tetraplejia completa con afectación respiratoria).
- Trastornos sensitivos asociados: parestesias (hormigueos), dolor neuropático a veces intenso, trastornos de la sensibilidad profunda (propiocepción). Estos trastornos preceden a menudo a la parálisis o la acompañan.
- Riesgo de afectación respiratoria por parálisis de los músculos respiratorios: necesidad de vigilancia estrecha en reanimación en la fase aguda. 20-30% de los pacientes requieren ventilación asistida temporal.
- Fatiga intensa y duradera en fase de recuperación: fatiga física pero también mental, sin relación con el esfuerzo realizado. Esta fatiga puede persistir meses después de la curación aparente e impactar significativamente la calidad de vida.
- Dificultades respiratorias o disnea nueva: incluso después de la fase aguda, informar inmediatamente. Puede requerir una reevaluación y adaptación de la atención.
- Re-empeoramiento de los síntomas después de un período de mejora: puede señalar una recaída (5% de los casos) o una CIDP (forma crónica). Consulta neurológica urgente.
- Dolor neuropático severo no controlado: frecuente en el síndrome de Guillain-Barré, puede ser invalidante. Tratamiento farmacológico específico disponible, consulta al centro del dolor si es necesario.
Valoración y atención
- Fase aguda: prevención de las complicaciones de la inmovilidad (escaras, trombosis, retracciones), movilizaciones pasivas suaves, posicionamiento, fisioterapia respiratoria si hay afectación de los músculos respiratorios.
- Fase de recuperación: rehabilitación motora progresiva siguiendo el esquema de recuperación (los músculos afectados en último lugar recuperan primero), trabajo activo en cuanto sea posible, sin fatiga excesiva.
- Fortalecimiento muscular adaptado a la fragilidad muscular: intensidad progresiva, numerosas repeticiones a baja carga, evitar el agotamiento que puede ralentizar la recuperación. La dosificación es crucial.
- Rehabilitación de la marcha y el equilibrio: verticalización progresiva, trabajo en barras paralelas, marcha con ayudas técnicas y luego destete progresivo, trabajo propioceptivo.
Esta información no sustituye un diagnóstico ni una consulta médica.