Miopatías y Distrofias
Enfermedades musculares que causan debilidad progresiva. Fisioterapia para mantener la fuerza y la movilidad.
Definición sencilla
Enfermedades musculares que causan debilidad progresiva. Fisioterapia para mantener la fuerza y la movilidad.
Signos y puntos de atención
- Debilidad muscular progresiva que afecta preferentemente ciertos grupos musculares según el tipo de miopatía: cinturas (hombros, caderas), músculos distales, músculos faciales. La evolución es variable, de lenta a rápidamente progresiva.
- Dificultades funcionales crecientes: dificultad para subir escaleras (signo precoz), para levantarse del suelo (signo de Gowers), para levantar los brazos, fatigabilidad anormal. La marcha se conserva largo tiempo en ciertas formas.
- Afectación respiratoria posible por debilidad de los músculos respiratorios: capacidad vital reducida, tos ineficaz, infecciones pulmonares, insuficiencia respiratoria que requiere a veces ventilación asistida. Vigilancia regular indispensable.
- Riesgo de retracciones musculares (tendones de Aquiles, isquiotibiales, flexores de cadera) y deformidades del raquis (escoliosis), especialmente en período de crecimiento o con la pérdida de la marcha.
- Dificultades respiratorias, disnea inusual, dolores de cabeza matutinos, fatiga excesiva: signos de insuficiencia respiratoria que requieren consulta rápida y control de la capacidad vital.
- Pérdida funcional rápida o empeoramiento inusual: puede señalar una complicación o un brote en las formas inflamatorias. Consulta médica para reevaluación.
- Síntomas cardíacos (palpitaciones, mareos, dolor torácico): ciertas miopatías tienen afectación cardíaca asociada. Vigilancia cardiológica regular y consulta urgente si hay síntomas.
Valoración y atención
- Mantenimiento de la fuerza muscular mediante ejercicios adaptados: trabajo contra resistencia moderada (no fatigar excesivamente los músculos fragilizados), ejercicios aeróbicos de baja intensidad, natación.
- Prevención activa de las retracciones musculares: programa de estiramientos diarios de los músculos en riesgo, posturas prolongadas, aparatos nocturnos si es necesario (férulas de noche).
- Fisioterapia respiratoria preventiva y curativa: trabajo de la expansión torácica, fortalecimiento de los músculos respiratorios, técnicas de desobstrucción, ayuda a la tos, preparación para la ventilación asistida.
- Adaptación progresiva del entorno y las ayudas técnicas: silla de ruedas en el momento adecuado, cama medicalizada, ayudas para las transferencias, domótica. Mantenimiento de la autonomía y la participación social.
Esta información no sustituye un diagnóstico ni una consulta médica.