Parálisis Cerebral (PC)
Trastornos motores permanentes de origen perinatal. Seguimiento fisioterapéutico a lo largo de toda la vida.
Definición sencilla
Trastornos motores permanentes de origen perinatal. Seguimiento fisioterapéutico a lo largo de toda la vida.
Signos y puntos de atención
- Trastornos del tono muscular: espasticidad (hipertonía) en las formas más frecuentes, pero también hipotonía, distonía (contracciones involuntarias sostenidas), atetosis (movimientos lentos y ondulantes). La afectación puede ser unilateral (hemiparesia) o bilateral.
- Trastornos de la postura y el movimiento: dificultades para mantener una posición estable, patrones motores anormales, retraso en la adquisición de las grandes etapas motoras (sostén cefálico, sedestación, marcha). El nivel funcional varía enormemente según las personas.
- Trastornos de la coordinación y la motricidad fina: dificultades de prensión, imprecisión de los gestos, temblores. Estos trastornos impactan la escritura, el vestido, la alimentación y todas las actividades manuales.
- Riesgo de deformidades ortopédicas secundarias al crecimiento bajo tensión muscular anormal: retracciones musculares, luxación de cadera, deformidades del raquis (escoliosis), deformidades de los pies. Prevención esencial.
- Dolores articulares o musculares inusuales: pueden señalar una subluxación de cadera, una fractura patológica, o un sobreesfuerzo articular. Consulta médica necesaria.
- Empeoramiento de la espasticidad o aparición de nuevos síntomas: cambio de situación médica (infección, dolor oculto, estreñimiento). La espasticidad no debe empeorar espontáneamente.
- Dificultades respiratorias o de deglución: pueden aparecer especialmente en las formas con afectación bulbar o en personas con deformidades torácicas. Evaluación especializada.
Valoración y atención
- Gestión del tono y la espasticidad: estiramientos regulares, posturas de inhibición, técnicas de facilitación neuromuscular. A veces asociado a tratamientos médicos (toxina botulínica, baclofeno).
- Estimulación del desarrollo motor y funcional: trabajo de las adquisiciones motoras, facilitación de los movimientos normales, aprendizaje de los desplazamientos (gateo, cuatro puntos, marcha según el potencial).
- Prevención activa de las deformidades: posicionamiento correcto en cama y en silla, estiramientos diarios de los músculos en riesgo, vigilancia ortopédica regular, aparatos preventivos si es necesario.
- Desarrollo máximo de la autonomía: aprendizaje de las transferencias, desplazamientos en silla de ruedas, actividades de la vida diaria adaptadas. Trabajo con el terapeuta ocupacional para la adaptación del entorno.
Esta información no sustituye un diagnóstico ni una consulta médica.