Charcot-Marie-Tooth
Neuropatía hereditaria más frecuente. Afectación progresiva de los nervios periféricos que requiere seguimiento fisioterapéutico regular.
Definición sencilla
Neuropatía hereditaria más frecuente. Afectación progresiva de los nervios periféricos que requiere seguimiento fisioterapéutico regular.
Signos y puntos de atención
- Debilidad muscular progresiva distal: comienza por los músculos de los pies (steppage, dificultad para levantar el pie) y los gemelos, luego afecta las manos (dificultades motoras finas). La evolución es lenta pero continua durante décadas.
- Atrofia muscular característica: aspecto en «patas de cigüeña» (gemelos finos), manos en garra, pies cavos (pes cavus) con dedos en martillo. Estas deformidades se agravan sin atención ortopédica y fisioterapéutica.
- Trastornos sensitivos asociados: disminución de la sensibilidad superficial y profunda (propiocepción), que puede causar trastornos del equilibrio, lesiones no percibidas en los pies, y dificultades de coordinación fina.
- Fatiga crónica frecuente: ligada a la compensación permanente de los déficits, impacta significativamente la calidad de vida y debe tenerse en cuenta en el programa de rehabilitación.
- Lesiones no percibidas en los pies: inspeccionar diariamente los pies (espejo si es necesario), usar calzado adaptado, nunca caminar descalzo. Riesgo de úlceras si las heridas pasan desapercibidas.
- Empeoramiento rápido inusual: la evolución de la CMT es normalmente muy lenta. Una degradación rápida debe hacer buscar una causa añadida (compresión nerviosa, otra neuropatía).
- Caídas repetidas: señalan un empeoramiento del equilibrio que requiere reevaluación. Riesgo de traumatismos, revisión del aparataje y del programa de rehabilitación.
Valoración y atención
- Programa de fortalecimiento muscular adaptado: trabajo de los músculos aún funcionales para compensar los déficits, ejercicios a baja carga y numerosas repeticiones, evitar la fatiga excesiva que puede agravar temporalmente los síntomas.
- Prevención y tratamiento de las deformidades: estiramientos diarios de los músculos retraídos (gemelos, flexores de los dedos), movilizaciones articulares, trabajo postural, en coordinación con la ortopedia.
- Rehabilitación del equilibrio y la marcha: trabajo propioceptivo intensivo, ejercicios sobre superficies inestables, marcha con y sin ayudas técnicas, prevención de caídas, entrenamiento en la gestión de terrenos variados.
- Mantenimiento de las capacidades funcionales de las manos: ejercicios de motricidad fina, fortalecimiento de los músculos intrínsecos, terapia ocupacional complementaria para adaptar las actividades diarias y profesionales.
Esta información no sustituye un diagnóstico ni una consulta médica.